Cavar el túnel por las noches y llegar a Zihuatanejo

Cadena perpetúa es una película del año 1994, dirigida por Frank Darabont y protagonizada por Tim Robbins y Morgan Freeman. Basada en una novela de Stephen King, narra la historia de varios reclusos que cumplen cadena perpetúa. En concreto, cuenta la historia de dos hombres (Tim Robbins y Morgan Freeman), que con el paso de los años dentro de la cárcel se acaban haciendo buenos amigos. Si no has visto la película, ponte a hacerlo ahora mismo y deja de leer. Está considerada una de las mejores películas de la historia del cine. A partir de aquí spoilers. 

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Durante los largos años que pasan juntos dentro de la cárcel, Andrew y Red (Robbins y Freeman), especulan a menudo sobre cómo serían sus vidas fuera de la prisión. Andrew le comenta que hay un sitio al que le gustaría ir a vivir al salir de allí. Se trata de una pequeña isla en el Pacífico llamada Zihuatanejo. Red sabe perfectamente que Andrew nunca saldrá de la cárcel. Tiene que cumplir dos cadenas perpetúas. En cuanto a él, tampoco se imagina muy lejos de ese lugar. Al poco de entrar en la cárcel, Andrew le pide a Red que le consiga un pequeño martillo. Para que pueda hacer sus manualidades y entretenerse en sus ratos libres.

zihuatanejo
Zihuatanejo

Si has visto la película sabrás que tiene un final espectacular e inesperado. Un día como otro cualquiera dentro de la cárcel, Andrew desaparece. Algunos se piensan que se ha quitado la vida. Otros creen que está escondido en algún lugar de esa enorme cárcel. Pero la cosa se pone seria cuando ni si quiera los guardias saben dónde está. Andrew acaba huyendo de la cárcel después de empapelar al cabrón del alcaide, al que le llevaba las finanzas y la contabilidad durante varios años. Dentro de la celda de Andrew, el alcaide y los guardias se preguntan cómo lo ha hecho. Parece que se ha esfumado por arte de magia. Sin embargo, en un arrebato de ira, el alcaide arroja un objeto contra la pared y acaba chocando contra un póster que hay colgado de Raquel Welch. El objeto en concreto acaba atravesándolo y haciendo un agujero. En ese momento, todos se dan cuenta de que detrás del póster de la modelo hay un largo y profundo túnel.  

Andrew estuvo cavando ese túnel durante más de 19 años con el pequeño martillo que le proporcionó Red en su día. Noche tras noche. Piedra a piedra. Es probable que cada noche avanzara sólo varios centímetros. Pero no se detuvo. Tuvo paciencia. Y mucha constancia. El sueño de Andrew era vivir sus últimos días en Zihuatanejo.

Póster de Raquel Welch
Póster de Raquel Welch

La película en mi opinión tiene una importante moraleja. Y es la de cavar el túnel por las noches. Muchas personas se quejan de lo mal que les va la vida. A un alto porcentaje de ellas le gusta quejarse. Lo hacen por vicio. No piensan ni tampoco quieren cambiar su situación. Simplemente se quejan porque hay que hacerlo.

Para cambiar una situación hay que cavar el túnel. Y no sólo hay que hacerlo una o dos noches. Sino que hay que cavar durante años.

Cavar el túnel significa formarse. Arriesgarse. Fallar. Volver a intentarlo. Leer. Pensar. Hacer cosas que a uno no le apetecen, pero que se deben hacer. Estar incómodo. Cavar el túnel por la noche significa hacerlo cuando la mayoría están viendo Gran Hermano en la televisión o consultando su Facebook cada cinco minutos.

Hace poco escuché una frase de Gary Vaynerchuk, emprendedor americano al que me gusta escuchar por la forma tan directa y clara que tiene para expresarse:

Me hace gracia cuando escucho a alguien quejarse de lo mal que le va el trabajo o de que no tiene tiempo para empezar un proyecto, cuando esa misma persona no se pierde ni un sólo capítulo de Juego de Tronos y se conoce a todos los personajes. Gary Vaynerchuk

No hay ningún problema en que te gusten las series. Pero echa un vistazo a esta web. Seleccionando las series y las temporadas que has visto, te dice el número de horas que has dedicado a su visionado. Yo mismo me quedé un poco acojonado cuando lo vi. Ahora piensa en qué hubiera pasado si hubieras dedicado al menos la mitad de horas a aprender chino, programación o cualquier oficio que te haya llamado siempre la atención. Quizás no serías ningún experto, pero oye, algo sabrías.

Básicamente uno tiene que ser consecuente con lo que hace. Si estás contento con lo que tienes y con lo que haces, con el nivel de flexibilidad del que dispones. Perfecto. Bien por ti. En cambio, si te pasas el día quejándote y crees que tienes una vida desgraciada, pero no haces nada para cambiarlo, pues sí, sí que es una manera muy desgraciada de vivir. Mi consejo: deja de ver Juego de Tronos, Gran Hermano o actualizar el timeline de Facebook cada cinco minutos y ponte a cavar el túnel. Busca Zihuatanejo.

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