¿Cuál es la jornada ideal? ¿Jornada continua o jornada partida?

¿Cuál es la jornada ideal? ¿Jornada continua o jornada partida?

¿Ideal para quién?

Pues como dice la canción, todo depende de según como se mire.

Sin embargo, en entornos laborales sanos, en empresas dónde la comunicación es una realidad, debe ser todo el equipo quien trate de conjugar necesidades de unos y otros «jugadores» de este tablero de mesa, para que todos estén conformes en las decisiones tomadas.

En Autorizado Red ya hemos tocado este tema. Los Horarios de trabajo y El Empresario con el Software sin actualizar.

– Si un persona puede contactar con su asesor, abogado, arquitecto o ingeniero en una amplia franja horaria por teléfono o correo electrónico, ¿acaso necesita que haya una persona en la oficina esperando esa llamada? Probablemente no.

– Si yo soy trabajador, ¿me importa llevarme ese terminal móvil a mi casa, más allá de mi jornada presencial en la oficina con el fin de poder estar por la tarde con mis hijos? Probablemente sí, o pediré algo a cambio.
¿Por qué no lo hablamos y lo negociamos?

– Si soy empresario, y empatizo con cliente interno (compañeros de trabajo, tanto asalariados como autónomos), y con cliente externo, entonces hemos de intentar conjugar las necesidades de ambos, que aparentemente están en los dos extremos del mismo vector.

Mi reflexión es: la tecnología lo permite. Móviles, portátiles, conexiones remotas,… permite cubrir una urgencia, una necesidad, sin estar presencialmente en la oficina. Siempre habrá puntas de trabajo, pero eso son pocos días al año, no por costumbre.

– Una vez me contaba un trabajador, que su jefe le organizaba la ruta dónde tenía que descargar las mercaderías que recogía en el taller central. Quien organizaba la ruta no conocía ni las carreteras, ni las distancias, ni los horarios que los clientes tenían abiertos sus establecimientos. Este trabajador optó por hacer la ruta a su manera, y siempre ganaba tiempo haciéndolo así, pero lo hacía a escondidas de su superior. Le pregunté por qué no lo comentaba. Seguro que su superior agradecería la sugerencia. Me dijo que era misión imposible. Hay quien no escucha, y sobre todo quien piensa que siempre tiene razón. Lamentablemente muchos empresarios, y superiores son así (ya lo saben todo).

Muchos son los ejemplos en ambas partes, tanto trabajadores, como empresarios, eternamente enfrentados. Pero la conclusión es que no hay fórmulas mágicas, ni sirve el «café para todos» en cuestión de horarios. Me consta que muchas madres trabajadoras solicitan la jornada continua, pero cuando los hijos son mayores, no quieren regresar a la jornada partida. Y ahí es dónde, negociando con el empresario, se puede llegar a un acuerdo y mantener la jornada si no perjudica el correcto funcionamiento de la empresa.

Comunicación, negociación, «win to win»,… En unas relaciones laborales maduras, siempre que lo permita la idiosincrasia de la empresa, todas las partes implicadas en las relaciones laborales, podrán encontrar equilibrio en la jornada a realizar. La tecnología lo permite. Si las personas somos suficientemente flexibles y razonables, podremos llegar a un acuerdo que conforme a todos y que podremos llevar a cabo con responsabilidad y motivados.

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