Haz como Arnold

Haz como Arnold

Posiblemente conozcas a Arnold Schwarzenegger por ser una famosa estrella del cine norteamericano. Concretamente, de las películas de acción. Durante la década de los 80 y de los 90 fue uno de los actores más laureados de Hollywood y mejor pagados. Es probable que Arnold no haya hecho ninguna película en la que sus músculos y su cara austriaca no hayan sido el principal reclamo.

Pero Arnold no es sólo una cara bonita. Ni un buen puñado de músculos. Probablemente es de las pocas personas en el mundo, hoy en día, que han logrado destacar en tres campos tan diferentes, complicados y competitivos como lo ha hecho él.

Sí, has leído bien. Arnold no sólo ha sido actor. Schwarzenegger fue Mr. Olympia siete veces. El culturismo no es un deporte muy bien visto. En parte por la cantidad de sustancias y complementos que toman los que compiten en esta disciplina y que no son del todo buenos para la salud. Sin embargo, eso no quita que no sea una actividad extremadamente compleja y competitiva. No basta con ponerse a hacer pesas y vigilar la dieta un poco. Ganar el título de Mr. Olympia siete veces es de todo menos fácil. Y Arnold fue el primero en hacerlo.

Después decidió entrar en el mundo del cine. A pesar de tener un acento austriaco bastante marcado y un cuerpo «sobrehumano» debido a su carrera como culturista, Arnold consiguió algunos papeles en películas secundarias. En sus comienzos, esto se puede ver de forma muy evidente en la película «Hércules en Nueva York». Donde Arnold no ha perdido a penas musculatura y todavía no ha trabajado a fondo su acento austriaco. Su cuerpo es extraño y su acento, aún más.

Reconoce que en los comienzos, su carrera como actor fue muy complicada. Poca gente quería rodar películas con él como protagonista. Y en algunas se le pidió que fuera un personaje mudo, para que así no se notara su acento. Sin embargo, con el paso de los meses, de los años, y película tras película, Schwarzenegger se fue haciendo un hueco en el género de acción. Un hueco que cada vez se hizo más y más grande. Hasta que películas como «Conan el Bárbaro» o «Terminator 1» lo catapultaron hasta lo más alto de Hollywood. Durante muchas de las películas que rodó, algunos compañeros suyos asegura que Arnold se levantaba a las 4 de la mañana para empezar a entrenar su musculatura y su físico. Después del día de rodaje, por la tarde noche, volvía a hacer otro entrenamiento.

Durante la década de los 90 había poca gente en el mundo que no conociera a Arnold Schwarzenegger, y probablemente era el actor mejor pagado de Hollywood. Llegar a ser la estrella más famosa y mejor pagada en el cine norteamericano es de todo, menos fácil.

Pero los proyectos de Arnold no acaban aquí. Y subió el siguiente escalón. No sería otro que el de la política. Ser extranjero y acabar con un puesto político importante en Estados Unidos es complicado. Paro conseguir llegar a ser gobernador republicano de California, siendo un Estado que los demócratas han dominado a lo largo de la historia, se requiere mucha determinación.

Independientemente de si te gustaba como actor, o si el culturismo es una actividad que te da repelús, o si odias a los republicanos que vetan las leyes que legalizan los matrimonios entre homosexuales (me incluyo). Independientemente de todo eso. Hay que reconocer que este tipo ha logrado lo que se ha propuesto. Siendo objetivos muy complicados. ¿Cómo? Usando la cabeza. Y con mucha constancia y trabajo duro. Ha conseguido cambiar su entorno. Dejar huella.

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