“Know where you rank…”

“Know where you rank…”

Me dijo él con ojos tristes. Nevaba en Utah. Y el frío de aquellas palabras me dejó más helado que la nieve que caía sobre nosotros. “Know where you rank…”. Vendría a ser algo así como “conoce tu lugar en el ranking…” o “debes saber cual es tu categoría…”.

Y es cierto. Es mejor saber quién eres, cuales son tus límites. Eso evitará que hagas el ridículo. Evitará que te hagas daño. Sabrás a lo que puedes aspirar y evitará que cometas errores por intentar ir demasiado lejos o demasiado alto o demasiado profundo o demasiado rápido.

Conocer tus límites y mantenerte dentro de ellos evitará que cometas la locura de ir a por la chica o el chico que está fuera de tu alcance. Te evitará hacer el ridículo y tener que pedir disculpas.

Saber cuales son tus capacidades te mantendrá en el trabajo adecuado para ti, tranquilo y seguro, de ocho a tres, durante los próximos 35 años. No muy difícil. No muy fácil. Simplemente adaptado a tu capacidad.

Ser fiel al lugar en que naciste te permitirá vivir en la misma ciudad o pueblo en que naciste. Nunca tendrás que aprender un idioma nuevo y aprender la cultura de un sitio diferente.

Pero, si decides exceder tus límites, puede que pasen muchas cosas. Muchas más cosas que si decides no excederlos.

Puede que mientras caminas hacia esa persona o marcas su número de teléfono tu pulso se dispare. Puede que sientas un cosquilleo extraño en la nuca y que descubras en ti a alguien que no conocías o del que te habías olvidado. Puede que te sumerjas en una espiral de pasión y de amor salvaje. Puede que llegues a compartir tu vida con alguien con quien nunca soñaste compartirla.

Es posible que mientras firmas el acta de constitución de la empresa que acabas de fundar sientas como se te encoge el estómago. Podría ser que ese proyecto te pusiera en contacto con personas mejores que tú, personas que te llamarán hermano. Personas que te acompañarán más allá de lo que nunca imaginaste, luchando contigo por cosas en las que siempre has creído. Puede que juntos cambiéis las cosas para siempre y que cada día, cada hora, ames lo que haces, puede que deje de ser un trabajo y se convierta en tu pasión.

Dejarlo todo y mudarte a otro sitio te hará sudar o tiritar. Te hará sentirte perdido y solo. Pero es posible que te bañes en aguas o subas montañas que solo habías visto en fotografías. Puede que un día te despiertes y sepas que estás exactamente donde soñaste estar.

“… so you can exceed”, acabó de decir él mientras comenzaba a sonreír. Conoce tus límites y así podrás excederlos. Si te quedas corto, aprenderás algo. La próxima vez que lo intentes serás mejor y la ley de la probabilidad jugará a tu favor. Estarás más cerca de conseguirlo. Y si lo consigues vivirás en el lugar que siempre deseaste, querido por personas mejores que tú, haciendo algo que te apasiona y que produce algo realmente valioso para todos.

Conoce tus límites… para poder excederlos.

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