¿Cómo y por qué Paul Rand le dijo que «NO» a Steve Jobs?

¿Cómo y por qué Paul Rand le dijo que «NO» a Steve Jobs?

Paul Rand (1914-1996) fue un reconocido diseñador del siglo pasado. Diseñó la imagen corporativa de algunas de las empresas más grandes de EEUU en el siglo XX, como IBMWestinghouse, Enron, ABC, United Parcel Service… Sus empleados también le recuerdan por el mal genio que tenía.

Cuando Steve Jobs fue despedido de Apple, a mediados de la década de los 80, se tomó un tiempo de relax para replantearse las cosas. Tras ese tiempo, decidió que iba a iniciar un nuevo proyecto empresarial. Dicha empresa, que también crearía y fabricaría software y hardware, como Apple, se llamó NeXT.

Jobs se caracterizó, tanto en Apple, como en NeXT, en no escatimar ni un dólar en diseño. Por lo que acudió a Paul Rand, el mejor diseñador de logos y de imagen corporativa que había en el mercado.

Le pidió que le diera varias opciones sobre el posible logo de NeXT. Rand le contestó lo siguiente:

[box] «No. Yo voy a resolverte el problema. Pero no lo voy a hacer dándote varios bocetos.  Lo voy a hacer con uno solo. Y tú me vas a pagar. Si quieres que alguien te dé varias opciones, ves a buscar a otro. Yo resolveré tu problema de la mejor forma que sé hacerlo. Luego, que te guste o no, o que lo vayas a utilizar, es tu problema. No el mío.»[/box]

Al cabo de un tiempo Rand diseñó el logo de NeXT y a Jobs le encantó. Fue uno de los logos más vanguardistas y rompedores del momento. A Jobs le costó unos 100.000 dólares ese diseño.

Tras la muerte de Rand, Jobs dijo sobre él: «Probablemente Paul Rand es una de las personas más profesionales con las que he trabajado. Trataba a sus clientes tal y como si fueran él mismo. De forma sincera y también, exigente.»

La verdad es que Rand arriesgó diciéndole que no a un arrogante Steve Jobs. Sin embargo, perdió un poco de la posible buena relación que pudiesen tener a corto plazo, para ganar un buen mordisco de respeto a largo plazo. Y le funcionó.

Decimos que «sí» a todo para poder cumplir. Para ser condescendientes. Para no decepcionar. Pero la palabra «no», puede ser algo mucho más útil en algunas ocasiones. Es cierto que como Paul Rand, debemos arriesgar. Pero también es una forma de poner límites.

  • El tiempo que tenemos no es algo que se deba tomar a la ligera. Respételo.
  • Tendemos a decir que «no» a las personas cercanas. No a los ladrones del tiempo.
  • Tendemos a decir que «sí» a las tareas repetitivas, inútiles o poco creativas.
  • Tendemos a decir que «sí» a pesar de saber que no vamos a poder cumplir con lo acordado.
  • No sabemos decir que «no» por miedo a generar conflicto. Sin embargo, con el paso del tiempo y cuando no nos queda más remedio, ya es tarde. Y sí que acabamos creando un conflicto.
[box] Recursos:

 

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