¿Qué leo… novela o ensayo?

¿Qué leo… novela o ensayo?

Lo que quieras, pero: ¡¡lee!!

Es una pregunta que me gusta formular a las personas que conozco, pues es indicador de muchas otras cualidades que no hará falta preguntar después.

Viene a ser la versión actualizada del famoso: «dime con quién andas, y te diré quién eres». Hay una frase me gusta mucho que dice así:

[box type=»bio»] Lo único que te diferencia de tu yo actual, con tu yo de aquí a 5 años, son los libros que vas a leer, las personas con las que vas a estar y las experiencias que vas a vivir.

Cuanto más nutridos y variados sean éstos, más nutrida y variada será tu vida.[/box]

-Si tu caso es que no lees nada….

El mejor consejo es que leas. Empieza con cualquier cosa que te interese. Lo importante es generar el hábito.

Si tienes hijos y no te ven leer, ¿cómo quieres que ellos lean? Los hijos son calcos de los padres, harán lo que tú hagas, incluso lo que inconscientemente tú no quieras que ellos vean. Los seres humanos mimetizamos mucho, pero cuando somos niños, aún mucho más. Somos como una esponja.

Pero, ¿y si no tengo hijos? ¡¡Lee!! La lectura nos da puntos de vista diferentes a los asuntos, nos abre la mente, nos hace pensar, evita enfermedades degenerativas del cerebro, nos nutre de datos si leemos ensayo, o de imaginación si leemos novela. Sino lees, te pierdes uno de los placeres más grandes de la vida, te acompañará cuando estés contigo mismo, no te sentirás sólo cuando no haya nadie a tu lado, tendrás conversación cuando encuentres alguien con quien comentar, …

– Pero ese no es mi caso, yo sí leo.

Y aquí es dónde me encuentro que en el hábito, y en la zona de confort, hay quien sólo lee novelas (de todo tipo, no tiene porque estar encasillado), o quien sólo lee ensayo.

En ambos casos, se lee para entretener, para llenar espacios de paz. Leer es casi una forma de meditar. El cuerpo esté en reposo, la mente está despierta, transportada a otras dimensiones. Probablemente nos habremos encasillado en uno u otro sector de lectura, porque Amazon o nuestros amigos, sabiendo que leemos de un tipo de lectura, nos recomiendan otros y otros, y entonces no parar de leer se convierte en seguir leyendo del mismo género.

Sal de esa zona de confort. ¿No te gusta la novela fantástica? Porqué no pruebas con El Juego de Ender (Orson Scott Card). Que no te gusta el ensayo, porqué no lees El hombre en busca del sentido (Viktor Frankl). Si no te gusta leer historia, prueba con una novela histórica Dios conocerá a los suyos (Carlos Mª Florit).

Sal de la zona de confort, y lee si no es tu hábito. O si lees con habitualidad, escoge otro género. Leer te da profundidad y perspectiva, pero sólo si cambias de género mantendrás vivos todas las cualidades de tu personalidad que llevas dentro.

 

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