Derivados Financieros: [Concepto, Ventajas, Desventajas y Riesgos]

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Los derivados financieros son uno de los productos que han adquirido mucha importancia en el mercado de valores tanto por su capacidad camuflarse en otros activos, como por su apertura y aceptación en los mercados financieros.

También, han ocasionado profundas crisis financieras como la sucedida durante los años 2007 – 2008.

Por esta razón, te describiremos qué son los derivados financieros, su importancia, características. Así como también los tipos, ventajas y desventajas que implican.

Derivados financieros
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¿Qué son los derivados en finanzas?

Se trata de un producto cuyo valor está supeditado al valor de otro activo financiero. Es decir, no adquiere un valor por sí mismo, sino que siempre valdrá lo que otro activo haya determinado.

En lo que respecta a su clasificación, esta dependerá de tres variables como: 1. Complejidad, 2. Características, 3. Agentes que inciden en los mismos derivados.

Características de los derivados

Fundamentalmente, los derivados financieros se caracterizan por:

  1. No tienen un valor propio, sino que su precio se encuentra liga y determinado por otro activo financiero.
  2. Estos no se pueden clasificar como acciones o bonos financieros. No obstante, existen algunos que pueden comprar y vender como si fuesen acciones que cotizan en el mercado de valores.
  3. Algunos de estos derivados evolucionan financieramente junto con el activo al que están ligados.
  4. Muchos de ellos se apalancan.
  5. Para lograr operar con ellos no es necesario desembolsar la totalidad del dinero que especifica el contrato.
  6. Suelen ser sujetos a especulación en el mercado de futuros siempre que lo permita el activo asociado.
  7. Para ser un derivado debe contar con una liquidación futura.
  8. Pueden o no cotizar en mercados organizados.
  9. Es importante acotar que el mercado español de derivados es el MEFF (Mercado Español de Futuros Financieros).
  10. Al momento de negociarse en un mercado organizado es importante considerar las siguientes características:
  11. Los contratos tienen condiciones estándar y todas sus cláusulas primarias están predeterminadas. Por lo tanto, no es posible modificarlas en ningún sentido lo que supone algunas desventajas.
  12. No necesita de una fecha de adquisición para comprar o vender. Por lo tanto, se pueden comprar en cualquier momento de la transacción.
  13. La legislación sólo admite intermediarios autorizados que sean miembros del mercado MEFF habilitados para gestionar su negociación.
  14. En lo que respecta a los derivados de futuros y venta de opciones es necesario realizar un depósito de garantías. De este modo, se tiene un seguro sobre el cumplimiento de las obligaciones de pago.

Puedes consultar en la CNMV más sobres los derivados financieros.

¿Qué tipos de derivados podemos encontrar?

Existen seis tipos de derivados financieros y estos son:

“Plain vanilla” o derivados exóticos

Estos son derivados que clasifican como más o menos complejos de acuerdo con sus características.

El denominado “Plain vanilla” se considera el más simple de ellos como, por ejemplo, el derivado “interest rate swap” que en español sería “Permuta de Tipos de Interés”.

Mientras que, la versión más compleja de los derivados son los denominados “Exóticos” y en general son cotizados en los grandes bancos, pero también pueden ser objeto de compraventa en mercados financieros.

Derivados OTC y ETD

Los “Over The Counter” por sus siglas en inglés OTC, son objeto de acuerdo en los bancos centrales o aquellos que mejor posición tienen en el mercado y por las grandes empresas.

Debido a sus características, estos valores son los que tienen un mayor valor en los mercados financieros y son los que más abundan entre los derivados financieros. Su principal movimiento en el mercado se da entre las operaciones de cobertura o “hedging”.

También tenemos los derivados Exchange Traded Derivatives o ETD por sus siglas en inglés.

Estos ETD se comercian en los mercados financieros y se caracterizan por ser más líquidos en comparación con otros. También, tradicionalmente son usados para promover eventos o ciclos especulativos como ocurrió durante la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos de Norteamérica en el 2008.

Muchos de ellos suelen ser objeto de los denominados “trading” desde el momento de su entrada al mercado y hasta su desaparición.

Por su valor subyacente

Tenemos que estos son dependientes de los tipos de interés para determinar su valor. Algunos de ellos son los denominados “interest rate swap” y los “basis swap”.

Los inversionistas encuentran en ellos como principal utilidad varios medios para protegerse de las variaciones en el mercado y la sobre exposición a los tipos de interés. De igual forma, se suele utilizar las variaciones del mismo para sacar ventaja.

Una cuenta de derivados son los “forex” gestionados por los “brókers” y estos intervienen en los tipos de monedas. Su principal utilidad es intervenir en los futuros de las monedas bien sea a corto y mediano plazo.

Equities y commodities

Otro tipo de estos derivados son los “equities y commodities”, ellos dependen directamente de los activos que intercambian en el mercado de valores como las acciones y los bonos.

También suelen soportarse en materias primas como las obtenidas en el sector minero y alimenticio.

Derivados de crédito

Los derivados de crédito hacen referencia a los activos que suponen un riesgo como los créditos y bonos. Unos de los más conocidos son los “Credit Default Swap”.

Entre otros también tenemos los derivados de emisiones de CO2, inflación, entre otros.

Actualmente, ellos son considerados fundamentales en el mundo de las finanzas ya que en muchas ocasiones han sido usados para promover burbujas inflacionarias lo que supone su gran impacto en la economía de los países.

Todo tipo de “activos”

Hoy en día, existe una amplísima variedad de derivados basados en muchos tipos de activos.

Algunos derivados muy utilizados y populares son los que se basan en el precio de las materias primas: trigo, cebada, agua (recientemente), petróleo, carbón, etc.

¿Qué ventajas tienen los derivados?

Debido a sus características, estos ofrecen enormes ventajas para los inversores tales como:

  1. Comisiones preferenciales: en la gran mayoría de las ocasiones tienen comisiones muy bajas.
  2. Apalancamiento preferencial: pueden obtener un alto apalancamiento.
  3. Mayor rango de cobertura: esto logra cubrir una amplia cartera de acciones que con activos comunes no sería posible.
  4. Ventajas ante las crisis: estas hacen posible sacar provecho de las crisis cuando se presentan altas caídas en los mercados de finanzas.

Hay que saber que los derivados suponen ser también una herramienta muy útil para cubrirse frente a determinados imprevistos. Veamos un ejemplo:

Por ejemplo:

Un ganadero de Kansas, que tienen nociones de finanzas, ha observado que este año las precipitaciones han descendido considerablemente respeto a años anteriores.

Esto conlleva a que la producción de los alimentos para su ganado (trigo, avena, maíz) vaya a ser más baja de la esperada y que por lo tanto, los costes de alimentar a su ganado crezcan exponencialmente.

El ganadero puede decidir aumentar el número de sacrificios que se hacen normalmente, aumentando la oferta y provocando la bajada del precio de la carne (por un exceso de oferta).

A la vez, se podrá cubrir “apostando” en contra de la subida del precio de la carne (anticipando el aumento de la oferta). Esto se puede hacer a través de un derivado, sin embargo, conlleva un riesgo.

¿Qué desventajas tienen los derivados?

La realidad de los derivados no siempre es tan buen ya que supone algunas desventajas que son importantes como:

  • Carecen de propiedad.
  • No se invierte en ellos.
  • Se utilizan para especular en el mercado de valores.
  • El apalancamiento mal gestionado supone altísimos riesgos para el inversor o tenedor de estos derivados.

Si comparamos el número de ventajas con las desventajas podemos cometer el error de pensar que hay más beneficios que riesgos. No obstante, es un error pensar así porque siempre se encuentra latente el riesgo de quedar arruinados.

🔔 Cuidado: Los derivados son un producto financiero de muy alto riesgo. Esto se debe a que puedes perder más de lo que has arriesgado inicialmente.

¿Por qué los derivados son más arriesgados que invertir en bolsa?

Invertir en acciones tiene algo muy bueno, y es que el potencial de revalorización de una acción es más del 100%.

Si aciertas, puedes incluso invertir en 10 baggers (acciones que se multiplican x10 o x100 (Apple, Amazon, Tesla…). 

Sin embargo, en el caso de ir mal, no puedes perder más del 100%. Tu inversión quedará a 0€.

Aunque pueda parecer ilógico, esto en muchas ocasiones es una ventaja. Al no poder perder más que el total de lo que has invertido, se están limitando las pérdidas potenciales.

No obstante, esto no pasa con los derivados. En los derivados, uno puedo invertir 10€ y acabar perdiendo 100€, o 1000€. Esto se debe al apalancamiento mencionado anteriormente.

Esto provoca que sea muy delicado invertir a través de derivados y que debas estar muy seguro de lo que haces.

Conclusión

Los derivados son una invención relativamente reciente de los mercados financieros.

No recomendamos utilizar esta herramienta de inversión salvo que se sea un inversor con mucha experiencia en el mercado bursátil.

Obviamente, la rentabilidad potencial que se puede obtener con los derivados financieros es gigantesca.

 

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