Arbitraje Financiero: [Concepto, Implicaciones, Tipos e Importancia]

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El arbitraje financiero es una estrategia que consiste en aprovechar la diferencia de precio de un mismo activo financiero en diferentes mercados para obtener ganancias. Se basa en ciertas deficiencias del mercado, de manera que mientras más eficiente es el mercado más difícil es realizar este tipo de operaciones.

Las operaciones de arbitraje sirven para regular los mercados de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda. La compra y la venta deben realizarse simultáneamente, que es la forma de evitar riesgos de variación de precios en los mercados. Por eso el arbitraje tiene como un aliado importante al comercio electrónico.

Es así como al vender en un mercado con mayor precio se genera un aumento de la oferta que hace bajar el precio, y al comprar en el mercado de menor precio, se produce un aumento de la demanda, lo que origina un aumento del precio.

Este subibaja continuará hasta que el precio de los mercados se iguale y se equilibre, que es cuando el arbitraje dejará de ser rentable.

Arbitraje Financiero

Aspectos relacionados con el arbitraje financiero

El arbitraje ocurre, por ejemplo, cuando una empresa cotiza a diferentes precios acciones en dos bolsas de valores de países diferentes. Compramos donde se cotiza a menor precio y vendemos simultáneamente en la otra donde se cotiza a mayor precio, obteniendo un beneficio.

También puede ocurrir que compremos acciones de una empresa a la baja y vendamos a la espera del ajuste de precios, obteniendo, así, un beneficio por la diferencia de precio entre ambos mercados.

El arbitraje financiero es propicio para grandes empresas porque muchas veces las ganancias son pequeñas, pero se harán grandes en la medida en que sea mayor el volumen de compras; por eso no es un proceso financiero que pueda beneficiar mucho a empresas pequeñas.

El arbitrajista, como se define a quien realiza estas operaciones, debe ser un inversionista con amplios conocimientos de los diferentes mercados y tener una gran capacidad para operar en ellos, dada la complejidad de los procesos y la rapidez con que debe realizarlos.

Aunque no es muy común que el arbitraje represente un riesgo, existe la posibilidad de que una ineficiencia por liquidez no nos permita aprovechar la diferencia de precios, o que para aprovecharla tengamos que asumir riesgos de variación de precio.

Los mercados en los que podemos hacer arbitrajes son aquellos situados en diferentes lugares, por ejemplo, arbitraje entre Madrid, París o Nueva York; o mercados de diferentes tipos, como mercado de derivados y mercado al contado.

Esto demuestra que el arbitraje financiero es una operación que no tiene mucho riesgo. Las oportunidades de arbitraje pueden darse para cualquier activo financiero, como acciones, divisas, materias primas o derivados.

El mercado de divisas es el más complicado, por ser de los más líquidos del mundo, lo que hace difícil realizar operaciones de arbitraje en él.

¿Qué tipos de arbitraje financiero existen?

Los diferentes tipos de arbitraje financiero son los siguientes:

Arbitraje puro

Es el arbitraje en el que obtenemos beneficios por ineficiencias del mercado con dos activos con el mismo valor razonable operando a diferentes precios. Pero este tipo de arbitraje no es muy común hoy en día debido al avance de la tecnología.

Arbitraje de riesgo o arbitraje de fusión

Consiste en comprar acciones de una empresa que va a ser comprada por otra cuyas acciones están en venta. En ese caso las acciones de la empresa que va a ser comprada tendrá un menor valor que la otra, en los mercados.

Puede ocurrir que el precio de las acciones de la compañía compradora baje y se equipare con el precio de las acciones de la comprada. Aunque obtendremos un beneficio si se equiparan los precios de las dos, correremos el riesgo de que la operación de venta no se lleve a cabo, con lo cual podríamos sufrir pérdidas de consideración.

Arbitraje a dos puntos

Aquí aprovechamos directamente la diferencia entre los precios de dos mercados diferentes; por ejemplo, si compramos aceite de oliva en España, donde se produce y por lo tanto tiene un precio menor, y lo vendemos de inmediato en otro país donde el precio sea mayor, obtendremos una ganancia con rapidez y sin riesgo.

Arbitraje a tres puntos

En este tipo de operaciones se utilizan tres mercados. Es un arbitraje difícil y requerimos contar con herramientas informáticas de alto vuelo para realizarlo. Y es que en este caso debemos abordar las diferencias entre tres pares de divisas, por ejemplo, euros y dólares, luego dólares y libras y finalmente euros y libras.

Un ejemplo de arbitraje financiero sería la propuesta de una empresa de cotizar acciones en la Bolsa de Madrid a 50 euros y al mismo tiempo cotizar en la Bolsa de París a 49, 85 euros; si compramos en Madrid y vendemos simultáneamente en París obtendremos una ganancia de 0,15 euros por acción.

Otro ejemplo sería el de una empresa de teléfonos cuya acción se mantiene en 8 euros, pero en el futuro se cotiza a 9 euros. Compramos la acción al precio del presente y vendemos al precio del futuro, de manera que cuando se ajuste el precio obtendremos de ganancia la diferencia.

El arbitraje puede ser simple, como cuando llegamos a un pasillo donde hay varias casas de cambio. Vemos entonces que en una de ellas el euro está cotizado a 1, 20 dólares y lo compramos a ese precio, pero más adelante vemos que se cotiza en 1,30; lo venderemos y obtendremos como ganancia la diferencia.

¿Por qué es importante el arbitraje financiero?

El arbitraje financiero tiene un efecto estabilizador de los mercados porque se basa en la oferta y la demanda. Cuando compramos donde es más barato y vendemos donde es más caro, estamos aumentando la demanda donde es más barato y la oferta donde es más caro.

Por eso, donde compramos, los precios suben al aumentar la demanda, y donde vendemos los precios bajan porque aumenta la oferta.

Podría asimilarse el arbitraje a la especulación, pero hay una diferencia sustancial que habla a favor del arbitrajista, y es que este tiene en su poder el activo pocos segundos, pues su ganancia depende de la rapidez con que realice la operación.

En cambio, los especuladores mantienen los activos durante mucho tiempo a la espera del aumento de precios para obtener ganancias. La especulación es ilegal y el arbitraje no.

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