Reestructuración Financiera: [Concepto, Implicaciones, Cálculo, Ventajas y Desventajas]

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La reestructuración financiera es una de las herramientas a la que acuden los empresarios para salvar a una empresa o una PYME en crisis, pero es un proceso que cambia las relaciones entre los protagonistas de la compañía.

Nunca como ahora había habido tantas posibilidades de impago de las empresas, pues, debido a la pandemia del coronavirus, miles de ellas han debido mantener cerradas sus puertas durante muchos meses del año, motivo por el cual ha habido masivo despido de trabajadores y empleados.

Reestructuración Financiera

Aspectos relacionados con la reestructuración financiera

Este proceso las ha descapitalizado, motivo por el cual han debido realizar una reestructuración financiera para salvaguardar sus intereses. Todo eso junto ha generado un aumento del desempleo en países que antes tenían economía boyante, sobre todo, una crisis financiera difícil de digerir. 

Las crisis traen muchos inconvenientes a las empresas, entre ellos:

  1. Se pierde la presencia en los mercados.
  2. Reducen o pierden la capacidad de generar efectivo.
  3. Incumplimiento de pago de sus obligaciones financieras.
  4. Incremento de las cargas financieras.
  5. Reducción de las utilidades, afectando seriamente a los trabajadores, accionistas y acreedores.

Entonces, el objetivo es la reordenación de los pasivos financieros y la reestructuración de la deuda; o sea, una renegociación de la deuda para demostrarle a los acreedores que la compañía todavía tiene sus pies sobre la tierra y, por tanto, puede ser viable mantenerla en marcha.

Entre las medidas a tomar para lograrlo está el diálogo con los proveedores para plantearles fórmulas mediante las cuales se pueda hacer frente a las deudas, que es al fin y al cabo lo que les interesa a ellos.

En caso de que la deuda sea con la Administración Pública, como parte de la reestructuración, es procedente proponer un aplazamiento de la misma. Está de más decir que la reestructuración financiera es un proceso complejo y largo.

En dicho proceso, dependemos de la confianza que tengan los acreedores en nosotros y de un plan de viabilidad muy bien elaborado por un grupo de asesores experimentados que tienen la misión de conseguir las mejores condiciones para lograr nuestros objetivos.

¿Cómo se calcula la reestructuración financiera?

Para reestructurar debemos llegar a acuerdos de pago con el acreedor, mediante el cálculo que nos llevará a mantener las condiciones para seguir operando.

Veamos un ejemplo:

El flujo de caja de una empresa solo aporta una ganancia de 5.000 euros al mes, pero la deuda es de 50.000 euros a una tasa de interés de 5% anual, lo cual nos imposibilita pagarla, a menos que la reestructuremos con el acreedor. Así, llegamos con este al compromiso de cancelar los 50.000 euros en 5 años a una tasa de interés del 5% anual.

El cálculo que debemos hacer es dividir los 50.000 entre los 5 años, para obtener la cantidad que debemos pagar anualmente, más los intereses al 5%. Esa división da 10.000 euros al año y el interés del 5% será de 2.500 euros, lo cual indica que el primer año deberemos pagar 12.500 euros. Si dividimos esta cantidad entre los 12 meses del año habremos pagado 1041,6 por mes.

El segundo año, ya habremos descontado 10.000 euros, por lo que la deuda será de 40.000 euros, de manera que a los 10.000 euros anuales le sumaremos el interés del 5% de los 40.000 euros, y en ese sentido, el segundo año pagaremos 12.000 euros.

Para el tercer año quedará una deuda de 30.000 euros y, así, sucesivamente, haremos la misma operación hasta completar los cinco años en los que habremos pagado completamente la deuda con sus correspondientes intereses.

Lo importante de eso —el objetivo que habremos conseguido— es que la empresa habrá seguido operando mientras hemos ido honrando el compromiso de reestructuración.

¿Cómo podemos saber si una empresa tiene una buena reestructuración financiera?

Solo sabremos si hemos logrado una buena reestructuración financiera cuando veamos a nuestra empresa en operaciones nuevamente con condiciones ideales, alejadas de las condiciones leoninas que muchas veces imponen los acreedores en estos casos.

Y eso solo lo habremos conseguido si se han dado estas condiciones:

  • Si hemos atravesado el pantano y todavía tenemos la capacidad de obtener buenas inversiones, una vez acordados los términos para el pago de la deuda.
  • Si podemos seguir ejerciendo nuestra actividad económica sin desviar los objetivos de la compañía.
  • Si en los próximos tres años la empresa tiene ingresos mensuales o anuales que le permitan cumplir con las cuotas fijadas.
  • Cuando el pago de las cuotas no descapitaliza a la compañía, de manera que podamos cumplir el compromiso financiero sin habernos declarado en bancarrota.

¿Qué ventajas ofrece tener una buena reestructuración financiera?

La reestructuración financiera, a pesar de sus bemoles, es la oportunidad propicia para optimizar los procesos de la compañía, estandarizando algunos y automatizando otros, mientras simplificamos o reducimos las tareas, a fin de que se hagan más expeditos y desarrollables.
  1. Reducir el personal para optimizar las operaciones, al tiempo que se reorientan los costes.
  2. Obtener las condiciones para el pago de la deuda, unificando todos los compromisos financieros.
  3. La línea de gerencia debe estar en consonancia con la estrategia a seguir.
  4. Redefinir los perfiles necesarios para cada puesto de trabajo y las responsabilidades de cada uno, para garantizar la calidad del servicio.
  5. Lograr cuotas mensuales razonables dentro de los límites de la realidad económica de la empresa, con plazos de amortización ajustados a nuestros intereses.
  6. Facilitar los pagos con la reunificación de las cuotas mensuales.
  7. Honrar el compromiso es la demostración de la viabilidad económica de la empresa, lo que atraerá nuevas inversiones.
  8. Se preserva el patrimonio de la empresa.

¿Qué desventajas tiene su cálculo o interpretación?

  1. La reestructuración separa el patrimonio afecto del no afecto, que es el que se ha adquirido a través de la empresa pero no tiene que ver con la actividad que esta desarrolla.
  2. Los activos inmobiliarios se venderán por debajo de su valor, y de esa manera se perderá un activo adquirido con el transcurso de los años.
  3. En caso de exceder la capacidad de pago, corremos el riesgo de caer en impago.
  4. En algunas oportunidades los intereses y comisiones pueden ser exagerados y abusivos.
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